Alemania, Países Bajos, Bélgica y Italia han decidido impedir el aterrizaje de los vuelos procedentes del Reino Unido con el fin de intentar evitar la propagación de la nueva cepa de la Covid-19 que ha aparecido al sur de Inglaterra. Posteriormente se ha sumado Francia,tal y como ha indicado el primer ministro, Jean Castex. 

La aparición de la nueva cepa ha provocado una situación que el ministro de Sanidad británico, Matt Hancock, ha calificado de “descontrolada” en una entrevista para el canal de televisión Sky News.

Las carreteras y estaciones de tren de Londres están saturadas de personas que intentan huir de la capital antes de Navidad.

El ministro ha condenado la “irresponsabilidad” de los que están intentando abandonar los territorios afectados por las restricciones de la fase 4, la más severa, y que se han visto obligados a actuar “de manera rápida y con decisión”.

El Ejecutivo holandés de Mark Rutte fue el primero en prohibir los vuelos procedentes desde el Reino Unido, desde el 20 de diciembre hasta el 1 de enero. Bélgica, Italia, Austria, Alemania, Francia e Irlanda también han anunciado el veto a los pasajeros procedentes de Gran Bretaña.

Por otra parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado que está en contacto permanente con las autoridades británicas.

De momento, esta nueva cepa, que se cree que se originó en septiembre entre Londres y Kent, ya ha sido detectada en Países Bajos, Australia y Dinamarca. A la espera de nuevas pruebas, el equipo científico asesor del Comité ejecutivo europeo sigue confiando en que las vacunas sean eficaces con esta nueva modalidad del virus. En cualquier caso, ha advertido el primer ministro, los nuevos datos han obligado a cambiar de criterio y endurecer las medidas de restricción social en las zonas afectadas.

Con información de: El país