Con tan solo 27 años, conquistando millones de corazones a través de su música, su único estilo, su indiscutible talento y en lo más alto de su carrera, su vida personal se caía en pedazos. Pasó a ser miembro “del club de los 27”. Repasaremos su legado, y recordar que está en nuestros corazones, mientras no se olvide, físicamente no está junto a nosotros, pero siempre estará presente junto a su música.

Amy Winehouse. Amaba cantar más que otra cosa en el mundo. Desde niña, gracias a su padre es que decide cantar, ya fuera en algún cumpleaños, o entre sus amigos con todas las ganas, y como diríamos aquí en México, a flor de piel, cantaba en cualquier lugar que ella se propusiera. Ya sea en los clubes bohemios de jazz, y gracias a todas estas presentaciones “intimas y no en grande”, fueron las que le abrieron paso a la gran industria y a los gigantescos escenarios donde se presentaría.

En varias entrevistas Amy Winehouse decía que sentía que había nacido en otro tiempo, ya que la música del siglo pasado era la que más admiraba y le encantaba interpretar. Decía que todo era descartable y efímero y, si no existía algo así en el siglo XXI, había que crearlo. Amy Winehouse se propuso ser la propia autora de sus canciones, se las quiso “jugar” en la vida, en cada paso que ella diera, porque en sus canciones nos logra transmitir, su alma, su pasión y su dedicación. Así que con esa pasión vivió hasta sus 27 años, los 27 años, que se llevaron demasiado pronto a nuestra gran artista en todo sentido de la palabra.

GRANDES ÉXITOS

Cada uno de sus grandes éxitos, están ligados a situaciones trágicas y muy dolorosas para Amy. Analizando la canción de “Rehab”, uno de sus más grandes éxitos, es una declaración de como es que vivía. “Intentaron hacerme ir a una clínica de rehabilitación, pero dije, no, no, no”. Y hay un dicho muy rimbombante que dice, “El que avisa no traiciona”, y si algo fue Amy en su vida, es que fue honesta consigo misma y comprometida a su arte y a sus canciones.

La historia de esta canción cumple con todos los requisitos para que se presuma como un “hit”.

Desde su primer album “Frank” en el 2005, Amy nos dio a conocer todo el talento, toda la pasión que desborda al cantar y componer. Su productor “Mark Ronson”, es alguien que supo detectar todo este conjunto que es Amy. Cuentan que durante una caminata en Nueva York, en un alto de la grabación del nuevo álbum, Amy soltó al aire la frase, entre rebeldía y resignación. “Sabes, todos me dicen que vaya a rehabilitación, y yo les digo no, no, no,” dijo ella y él en de decirle “tienes razón”, le dijo. “Eso suena bien, volvamos al estudio e intenta convertir esa frase en una canción.

Amy Winehouse, volvió al estudio, obedeció y compuso la canción. Pero nunca se interpretó como lo que en realidad fue; un llamado de auxilio. Amy ya había sido señalada en las noticias por sus “excesos”, y rebelde ser.

Para Amy Winehouse, la separación de sus padres fue por un decir, un impulso liberador. Su madre no podía poner limites a la joven rebelde Amy. El juego entre ellos se fue haciendo más peligroso, y pasó de usar ropa y maquillaje que no le gustaba a sus padres, llegaron después los piercings, el “noviecito” y los primeros tratos con el alcohol. Todo parecía maravilloso, pero atrás de la talentosa cantante, iba en incremento su depresión y ya era una señal alarmante.

Amy Winehouse y su esposo Blake Fielder

Una relación sumamente intensa a los tres meses de “andar”, Amy se tatuó en el pecho el nombre de “Blake”, del lado del corazón. Amy en esta relación, aumentó su consumo de alcohol y empezó a cambiar la mariguana por la cocaína. La relación de amor/odio entre ellos dos despertó entre el círculo de famosos una alerta, y veían como se iban las cosas de control. Amy mientras debatía entre las pastillas y su bulimia, se aferró a su corazón de artista. Y tenía unas cuantas cosas que decirle a su esposo, pero a su manera, y no guardarse nada. Eligió hacerlo a través de canciones y publicó uno de sus discos más importantes.

Su último álbum “Back To Black” fue publicado en 2005, y fue un éxito rotundo en todo el mundo. Su peinado clásico emulaba a sus años soñados, donde ella decía que nació de los 1950, y 1960s. El disco se vendió como ningún otro en Inglaterra, y obtuvo cinco premios “Grammy” en Estados Unidos, incluida a mejor canción por “Rehab” y mejor álbum pop, pero no pudo asistir a la premiación en Los Ángeles, California, debido a que le denegaron la Visa… por no haber ido a …. rehabilitación.

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE AMY

Según el testimonio de su padre, en el momento de la muerte de Amy, ella se encontraba limpia de drogas y el informe médico forense afirmo el testimonio de su padre. Amy murió el 23 de Julio del 2011 tras caer en un coma etílico. En su habitación, la policía encontró tres botellas vacías de vodka. Y en su cuerpo se registraron 416 miligramos de alcohol por decilitro de sangre.

Amy Winehouse no pudo disfrutar de su éxito como soñó desde que era niña. Pero la música le tenía guardado un último regalo, el mítico dueto “Body and Soul”, clásico grabado por sus admirados Frank Sinatra y Ella Fitzgerald y registrado junto a su héroe , Tony Bennett. Esto fue cuatro meses antes de su fallecimiento. La canción obtuvo el premio Grammy en 2012, a la mejor interpretación de pop, dúo/grupo, y la ganadora no pudo estar presente.

Desde el cielo, en su nube junto a Ray Charles, y su ídolo Frank Sinatra, seguramente recibió el cariño que tantos le brindamos.

9 años sin Amy físicamente, pero toda la eternidad en nosotros junto a su música.

Redacción: Marcelo Román